

Para 4 personas:
- 6 tomates redondos (variedad margoble)
- 40 g Jamón
- 20 g Pan
- Hojas de gelatina (cantidad proporcional de 4 hojas por litro de jugo de tomate)
- Aceite de oliva virgen extra (arbequina)
- Sal maldon
Triturar manualmente los tomates cortados en 4 trozos cada uno añadiendo una pizca de sal fina.
Filtrar la pasta resultante con un paño (estameña) durante toda la noche en cámara.
Obtendremos un jugo clarificado de tomate casi translúcido.
Si no fuese así, repetir la operación.
Ablandar las hojas de gelatina en agua fría y mezclar con parte del líquido de tomate dándole un poco de temperatura.
Juntar con el resto y enfriar hasta que gelatinice.
Freír el jamón o secarlo al horno hasta que esté crujiente.
Tostar el pan en el horno (previamente lo habremos untado con un poco de ajo)
Servir la gelatina en una copa de cocktail. Añadir el pan tostado y el jamón frito. Rociar con unas gotas de aceite de oliva y unas escamas de sal.
Nota:
Utilizamos el margoble o redondo porque es el que más cantidad de agua tiene.
La receta es de hace unos 8 años y pretendemos livianizar un plato rudo como son las magras con tomate y servirlo bajo otro concepto como es el de un aperitivo jugando con la aparente falta de color del jugo de tomate.